Las 48 leyes del poder de Robert Greene (primera parte)

48 leyes del poder

Las 48 leyes del poder es un libro escrito por Robert Greene y Joost Elffers. En él recopilan estrategias de poder de distintos gobernantes y estrategas a lo largo de la historia que hoy en día siguen teniendo vigencia. Su aplicación depende del contexto y la experiencia personal e individual.

El término Poder es una palabra cargada de varias connotaciones y significados. En Las 48 leyes del poder se presenta el lado oscuro del Poder, con un estilo claramente maquiavélico. En La bolsa para principiantes hemos decidido hacer un resumen de estas 48 leyes del poder, no como guía a seguir, sino como un conjunto de claves e ideas que deben ser analizadas de forma crítica y que pueden servir de herramienta para reconocer circunstancias en las que podemos estar siendo manipulados.

Trátese de asesores o medios masivos, muchas personas en el mundo de la inversión y las finanzas emplean todo tipo de estrategias para obtener ganancias a costa de la ingenuidad de los inversores. Nunca debemos olvidar que no existe asesor o funcionario desinteresado y que tanto el uno como el otro viven de nuestras comisiones.

48 leyes del poder

Muchos asesores suelen alagar a sus clientes dándoles una falsa sensación de superioridad. Casi como su actuarán según las 48 leyes del poder.

Ley 1- Nunca le hagas sombra a tus superiores
Esfuérzate siempre por lograr que quienes están jerárquicamente por encima de ti se sientan cómodos con su sensación de superioridad. No permitas que tus deseos de impresionarlos te lleven a alardear de tus talentos y capacidades, ya que ello podría generar un efecto opuesto al deseado, es decir, inspirar temor e inseguridad.

Ley 2- Nunca confíes demasiado en tus amigos y aprende a utilizar a tus enemigos
Desconfía de los amigos o aquellos que se denominan amigos; suelen ser los primeros en traicionarte, ya que caen fácilmente presa de la envidia. En cambio, emplea a quien haya sido tu enemigo, y le será más leal que un amigo pues hará mayores esfuerzos por demostrar su adhesión. Debes temer más a tus amigos que a tus enemigos.

Ley 3- Disimula tus intenciones
Desconcierta a la gente y mantenla en la mayor ignorancia posible, sin revelar nunca el propósito de tus acciones. Si no tienen la menor idea de qué es lo que usted quiere lograr, les resultará imposible preparar una defensa. Condúcelos por el camino de las falsas suposiciones, envuélvelos en una nube de humo y verás que, cuando al fin caigan en la cuenta de tus verdaderas intenciones, ya será tarde para ellos.

Ley 4- Haz siempre menos de lo necesario
Cuando intentes impresionar a la gente con palabras, ten en cuenta que cuanto más digas, más vulnerable serás y menos control tendrás de la situación. Las personas poderosas impresionan e intimidan por su grado de control. Cuanto más hables, mayor será el riesgo de decir alguna tontería.

Suelen crear un ambiente de profesionalidad y terminarán haciendote creer que tus les necesitas

leyes del poder

Las 48 leyes del poder es un libro clásico. La mayoria de las personas en posiciones de poder lo han leído, por eso vale la pena conocerlo y analizarlo

Ley 5- Casi todo depende de tu prestigio

Tu renombre y su prestigio constituyen la piedra angular del poder. El prestigio basta para intimidar y ganar. Si éste decae, te tornarás vulnerable y serás atacado por todos los flancos. Convierte tu prestigio en una fortaleza. Mantente alerta frente a cualquier tipo de ataques potenciales y desbarátalos antes de que se produzcan. Al mismo tiempo, aprende a destruir a tus enemigos abriendo brechas en su reputación. Luego da un paso al costado y deja que la opinión pública lo crucifique.

Ley 6- Busque llamar la atención a cualquier precio
Todo es juzgado por su apariencia; lo que no se ve no cuenta. Nunca aceptes el anonimato o ser sepultado en el olvido. Pon toda tu fuerza en destacarte. Conviértete en un imán que concentre la atención de los demás, mostrándote más atractivo y más misterioso que la gran masa.

Ley  7- Logre que otros trabajen por tu, pero no dejes que se lleven los laureles
Utiliza la inteligencia, los conocimientos y el trabajo físico de otros para promover tu propia causa. Ese tipo de ayuda no sólo te permitirá ahorrar mucho tiempo y energía, sino que te conferirá un aura divina de rapidez y eficiencia. A la larga, tus colaboradores serán olvidados y todos te recordarán a tu.

Ley 8- Has que la gente vaya hacia ti y utiliza la carnada más adecuada para lograrlo
Cuando obligues a otro a actuar; deberás ser tu quien en todo momento ejerza el control. Siempre es mejor lograr que tz contrincante se acerque. Atráigalo con ganancias fabulosas… y después proceda a atacar. Tienes todos los ases en la mano.

Ley 9- Gana a través de tus acciones, no por medio de argumentos
Cualquier triunfo circunstancial que obtengas a través de la argumentación verbal en realidad es sólo una victoria pírrica: el resentimiento y la mala voluntad que generas son más intensos y duraderos que cualquier acuerdo momentáneo. Es mucho más eficaz lograr el triunfo por medio de acciones. No expliques, demuestra.

Ley 10- Peligro de contagio: evita a los perdedores y los desdichados
La desdicha de los demás puede conducirte a la muerte: los estados de ánimo son tan contagiosos y tóxicos como una enfermedad infecciosa. Aunque sientas que debe tenderle una mano a alguien que se está hundiendo, lo único que lograrás con ello será acelerar tu propia caída. A menudo, los perdedores, son los artífices de su propia desgracia y terminan por transmitirla. Evítalos y frecuenta a cambio a los ganadores y a las personas felices.

Ley 11- Haz que la gente dependa de ti
Para mantener tu independencia, es indispensable que los demás te quieran y necesiten. Cuanto más confíen y dependan de ti, mayor libertad tendrás para actuar. Haz que la gente dependa de ti para lograr su felicidad y prosperidad, y no tendrás nada que temer. Nunca enseñes a los demás lo suficiente como para que puedan arreglárselas sin tu ayuda.

Ley 12- Para desarmar a tu víctima, utiliza la franqueza y la generosidad en forma selectiva
Un gesto sincero y honesto compensará docenas de actitudes dictadas por la hipocresía y la falsedad. Gesto de franca y honesta generosidad hacen bajar. Una vez que tu sinceridad selectiva haya abierto una brecha en la armadura del otro, podrás manipularlo y embaucarlo a tu antojo. Un obsequio oportuno -especie de caballo de Troya- podrá cumplir el mismo objetivo.

Su interés en nosotros es en realidad egoísmo

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Las 48 leyes del poder pueden ayudarnos a reconocer cuándo estamos siendo manipulados

Ley 13- Cuando pidas ayuda, no apeles a la compasión sino al egoísmo
Si necesitas la ayuda de otros, no te moleste en recordarle el apoyo que le diste en un pasado. Lo pasado se ignora o se olvida. Si, en cambio, al pedir ayuda, muestras elementos que beneficiarán a la otra persona y haces gran hincapié en ellos, tu contrincante responderá con entusiasmo a su solicitud, al detectar el beneficio que podría obtener.

Ley 14- Muéstrate como un amigo, pero actúa como un espía
Es de fundamental importancia saberlo todo sobre tu contraparte. Sé un espía. Aprende a sondear con cuidado a las personas en encuentros sociales o citas de asesoría. Formula preguntas indirectas para lograr que el otro revele sus intenciones y sus debilidades. Toda ocasión es buena para ejercer el arte del espionaje.

Ley 15- Aplasta por completo a tu enemigo
Empezando por Moisés, todos los grandes líderes de la historia sabían que era necesario aplastar por completo al enemigo al que temían. Si dejas encendida una sola brasa, por muy débil que sea, siempre se corre el riesgo de que vuelva a desencadenarse un incendio. Se ha perdido más por una aniquilación a medias que por una exterminación total: el enemigo se recuperará y buscará venganza. Destrúyelo por completo, no sólo física sino también espiritualmente. Un enemigo no tiene porque ser una persona: pueden ser dudas, objeciones o críticas.

Ley 16- Utiliza la ausencia para incrementar el respeto y el honor
Demasiada oferta reduce el precio: cuanto más te vean y oigan, menos necesario lte considerarán los demás. Si ya has afirmado su posición dentro de un grupo determinado, un alejamiento temporario hará que hablen más de ti e incluso que te admiren. Deberás aprender cuándo alejarse. Recuerde que la escasez de un recurso incrementa su valor.

Ley 17- Mantén el suspenso. Maneja el arte de lo impredecible
El ser humano es hijo del hábito y tiene una necesidad insaciable de sentirse familiarizado con las actitudes de quienes lo rodean. Si te muestras predecible, transmites a los demás la sensación de tener cierto control sobre tus acciones. Invierte los papeles: muéstrate deliberadamente impredecible. Las actitudes que en apariencia carecen de coherencia o propósito desconcertarán a los demás, que se agotarán tratando de explicarse tus movimientos y acciones. Llevada a un extremo, esta estrategia puede intimidar y aterrorizar.

 

Video: Las 48 leyes del poder de Robert Greene

 

Se ha especializado en tratar a la multitud inexperta para sacar ventaja

 

Ley 18- No construyas fortalezas para protegerse: el aislamiento es peligroso
El mundo es un sitio peligroso y los enemigos acechan por doquier; todos necesitan protegerse. Una fortaleza se presenta como la alternativa más segura. Pero el aislamiento te expone más de lo que te protege, ya que la aísla de información valiosa. Es mucho más seguro circular, mezclarse entre la gente y buscar aliados. La multitud te protege de tus enemigos.

Ley 19- Sé con quién estás tratando: no ofendas a la persona equivocada
En el mundo hay muchas clases de personas diferente y por eso no puedes suponer que todos reaccionarán de la misma manera frente a tus estrategias. Hay ciertas personas que, si las manipulas o engañas, pasarán el resto de su vida procurando vengarse. Serán, desde el momento de la ofensa, lobos con piel de oveja. Elije con cuidado a tus víctimas y a tus contrincantes, y nunca ofendas o engañes a la persona equivocada.

Ley 20- No te comprometas con nadie
Sólo los tontos se apresuran siempre a tomar partido. No te comprometas con ninguna posición o causa. El hecho de mantener tu independencia te convierte en amo sobre los demás. Opten beneficios poniendo a unos en contra de otros.

Ley 21- Finge candidez para atrapar a los cándidos: muéstrate más tonto que tu víctima
A nadie le gusta sentirse más estúpido que los demás. Por lo tanto, el truco consiste en hacerles sentir sagaces e inteligentes y, sobre todo, más sagaces e inteligentes que tú. Una vez que las haya convencido de esto, nunca sospecharán que tienes motivaciones ocultas contra ellos.

 

Ésta es la primera parte de Las 48 leyes del poder de Robert Greene. Haz clic aquí aquí para acceder a Las 48 leyes del poder (parte 2)

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