¿Cómo encontrar el mejor ETF?

3 Consejos para encontrar el mejor fondo de inversión pasiva

Gracias a los ETFs o fondos indexados podemos invertir siguiendo una estrategia de gestión pasiva en índices nacionales, regionales o globales.

Supongamos ahora que una vez entendida la teoría quieres pasar a la práctica, y decides invertir mensualmente en un fondo indexado que replica al MSCI World, he inicias tu búsqueda.

Rápidamente de das cuentas que no hay solo uno, sino decenas de ETFs que replican al mismo índice, ofrecidos por diferentes bancos e instituciones. Tienes los ETFs de Amundi, iShares, UBS, Deutsche Bank, entre otros.

¿Cómo podemos elegir “al mejor” ETF? En este artículo te presentare 3 criterios a tener en cuenta a la hora de elegir un ETF. Estos criterios no garantizan una mejor rentabilidad, pero pueden serte de ayuda para encontrar un fondo que mejor se ajuste a tus necesidades.


El volumen del fondo

Puede ocurrir que si un ETF es muy pequeño, sea cerrado o fusionado con otro ETF similar. Por eso desde mayor sea el volumen del fondo, mejor. Algunos expertos recomiendan invertir en ETFs con un volumen superior a los 100 millones de euros.

Los ETFs que replican los índices más significativos, como por ejemplo el SP500 o el MSCI World por lo general son bastante grandes y gestionan miles de millones de euros.

Debemos ser especialmente cuidadosos con los fondos que reflejan nichos de mercado, así como países o regiones con una baja capitalización bursátil.


El total expense ratio (TER) o porcentaje de gastos totales

Un ETF tiene costos corrientes. Desde más bajos sean los costos anuales de gestión, mejor. Dado que se trata de costos recurrentes que tendremos que pagar ano tras ano pueden afectar significativamente nuestra rentabilidad a largo plazo. En mi opinión el total expense ratio debe estar, en lo posible, por debajo de un 0,5% anual.

Los costos corrientes de los ETFs que replican los índices más importantes a nivel mundial generalmente oscilan entre un 0,15% y un 0,4%.

Tipo de replicación

Un ETF es un fondo que replica el desarrollo a un índice determinado. O, en otras palabras, un fondo que tiene como objetivo copiar o replicar la rentabilidad de un índice.

Para ponerlo de forma simple podemos decir que hay dos métodos de replicación: la replicación física y la replicación sintética.

La replicación física consiste en comprar las acciones que están contenidas dentro de un índice determinado. Por ejemplo, si el índice es el DAX alemán, el ETF deberá comprar las 30 empresas que lo componen.

La replicación sintética, por otra parte, usa contratos de permuta financiera:

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En el caso de réplica sintética hay un riesgo de contrapartida. El índice se replica a través de un producto derivado o swap, con ello existe el compromiso de que quien realiza este swap reembolsará al fondo la rentabilidad generada por el índice. Por ello existe un riesgo de impago, que aunque sea relativamente bajo en el caso de entidades financieras respetables, siempre hay que considerar. Por eso algunas personas prefieren invertir en ETFs de replicación física. Yo, personalmente, no le doy mucha importancia a este último punto.

Ahora qué conocemos la teoría, veamos un ejemplo práctico de cómo encontrar el mejor ETF

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