El Deutsche Bank no quebrará

El Deutsche Bank está lejos de ser Lehman Brothers. Su balance, aunque problemático, es en términos generales saludable. El pánico y la psicología del mercado son sus verdaderos enemigos.

Según publica Bloomberg algunos hedge funds que operan con derivados han recortado su exposición y transferido algunas de sus posiciones del broker del Deutsche Bank a otros bancos. Sin embargo, la mayor parte de los más 200 clientes en el mercado derivados han permanecido firmes.

Esta noticia pareciera señalar el inicio de un escape de capitales del Deutsche Bank. Pero el pánico en el mercado es el verdadero enemigo del banco. El componente más importante para el Deutsche Bank no son los hedge founds, sino sus clientes privados y empresariales cuyos depósitos alcanzan los 570 miles de millones de euros. Es aquí donde la amenaza de una profecía auto-cumplida puede conducir a que dichos clientes vean sus capitales en peligro y generen con su pánico una verdadera catástrofe.

No es necesario llegar hasta allá.

Después del colapso de Lehman Brothers y la crisis de liquidez europea, el BCE desarrolló un programa especial de liquidez en el contexto de la crisis financiera de 2011 – 2012. El Deutsche Bank, así como cualquier otro banco en Europa, puede disponer del cubrimiento necesario por parte de la UE. Acceder al programa sería una pésima señal para el mercado por lo que sólo en un caso de verdadera emergencia veríamos tal escenario.

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Los problemas del Deutsche Bank

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Uno de los problemas más graves es la demanda de 14 mil millones de dólares por parte de las autoridades de Estados Unidos, lo equivalente a la capitalización bursátil actual del Deutsche Bank (no confundir con su suma de balance total). Pero ni a Estados Unidos ni a ningún país del mundo le interesa tener una crisis bancaria en estos momentos. El volumen de activos del DB sobre el PIB alemán o sobre el PIB de la UE es muy alto.

Los primeros rumores afirman un acuerdo de sólo 5,4 miles de millones. JP Morgan incluso habla de apenas 4 miles de millones.

[symple_box color=»blue» fade_in=»true» float=»center» text_align=»left» width=»»]El verdadero peligro del DB es el escape de capitales de clientes privados y empresariales. En términos fundamentales su balance es saludable pero el pánico puede ser más fuerte que los números.[/symple_box]

 

Otro punto que suelen sobrevalorar los profetas del colapso es la alta exposición al mercado de derivados. Si bien es cierto que el banco alemán tiene un volumen de cerca 752 billones de dólares (sí, billones) en derivados, lo que significa casi 20 veces el PIB de Alemania, es de recordar que muchas veces un banco sólo actúa como intermediario entre contrapartes. Es decir que dicha suma no es ni de cerca la cifra a considerar en caso de rescate pues muchos activos se compensan con otros pasivos.

El banco alemán tiene bastantes problemas pero la liquidez no es uno de ellos. En junio de 2016 sus reservas líquidas alcanzaban los 223 miles de millones de euros, lo que equivale al 20% de los depósitos totales. Para tener una idea de lo que ello significa basta echar un vistazo a los demás bancos. Ningún otro banco en toda Europa tiene coverage ratio tan alto. Ni siquiera Citigroup en los Estados Unidos a pesar de las fuertes medidas de seguridad y reglamentos de capitalización para instituciones financieras de ese país.

El Deutsche Bank está lejos de ser Lehman Brothers. Ni a Europa ni al mundo le conviene su caida. Ésta significaría el inicio de un efecto dominó catastrófico, no sólo para el sector financiero mundial, sino también para la economía global. El Deutsche Bank no quebrará. O por lo menos es muy improvable tal escenario.

 

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